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Jorge Martín pone el picante y las lágrimas en otra exhibición de Pecco Bagnaia

La carrera al ‘sprint’ del GP de Austria vuelve a destacar al campeón del mundo, que se salva de la escabechina en una prueba marcada por los adelantamientos al límite del madrileño de Ducati

GP Austria MotoGP
Maverick Vinales, Miguel Oliveira, Enea Bastianini, Lorenzo Savadori durante el accidente en la carrera al 'sprint' del GP de Austria, este sábado.ERWIN SCHERIAU (AFP)

Jorge Martín llegó al GP de Austria con ganas de dar guerra y empezar a recortar puntos en la clasificación del Mundial. El sábado consiguió lo primero, pero no lo segundo, ante la nueva exhibición de Pecco Bagnaia, intratable a lomos de la Ducati oficial y claro ganador de la carrera al sprint después de firmar la pole position en la sesión matinal. El madrileño, muy vocal en su aspiración de destronarle, vivió una verdadera montaña rusa emocional después de una mala clasificación que le obligó a remontar en una prueba marcada por su agresividad.

El piloto de 25 años, que subió al podio por detrás del italiano y el sudafricano de KTM Brad Binder, protagonizó los dos grandes incidentes de la jornada y sufrió para controlar su máquina mientras lidiaba con un verdadero cacao mental. “Sigo en shock, no sé qué ha pasado. Me he puesto a llorar, no entendía nada”, reconoció a los micrófonos de ‘DAZN’, sobrepasado y exhausto tras cruzar la línea de meta tercero, al tiempo que asumía, incluso, haber estado esperando a que le mostraran una penalización (long lap) en plena carrera. “En la primera curva he visto a mucha gente, se han caído muchos y me he puesto nervioso, no sabía de quién era la culpa”, apuntó. Tras salir escopeteado desde la duodécima plaza, Martín alcanzó la primera curva en sexta posición y trazó al límite por el interior. El embudo morrocotudo que se formó en la frenada de la recta de meta en el Red Bull Ring terminó en strike. “¡Hace el strike a todos!”, gritaba Marco Bezzecchi, la otra alternativa a Bagnaia en la clasificación del certamen, tras ver la repetición desde su garaje. “¡Martín!”, exclamó.

En un abrir y cerrar de ojos, la carrera de cinco pilotos se fue al traste después de la carambola, que terminó siendo sancionada con una vuelta larga por parte de los comisarios tres horas después del término de la prueba. Martín tocó a Fabio Quartararo en el vértice, este no pudo evitar a Maverick Viñales, que salía segundo, y el de Roses luego topó con Bezzecchi, Miguel Oliveira y Johann Zarco. El madrileño, a pesar del fuerte toque, salió indemne y disparado para dar caza a la cabeza de carrera e intentar pasar página.

En la quinta vuelta, el corredor del Pramac contactó con Jack Miller y Luca Marini para luchar por el podio. El australiano se pasó de frenada y Martín aprovechó para engancharse a la Ducati del hermano de Valentino Rossi, espectador de lujo a pie de pista en Austria. En la séptima vuelta, decidió meterle la moto en la chicane en otro movimiento al límite y el italiano se fue al suelo. La leyenda retirada y propietario del equipo VR46, que estaba a escasos metros de la acción, se llevó las manos a la cabeza ante el desastre de los suyos.

“Al adelantar a Marini, sentí el toque y pensé que a lo mejor me caería la vuelta larga de penalización, por eso he tirado como un loco al final”, reconoció Martín. Los comisarios dijeron que aquello fue un lance de carrera, pero en una acción similar si que sancionaron con long lap a Quartararo por tirar a Lorenzo Salvadori, invitado de Aprilia. Los jueces del Mundial, que primero escucharon la versión de varios de los implicados, finalmente determinaron que Martín causó el accidente de la primera vuelta al intentar adelantar de forma “irresponsable”. La penalización deberá cumplirla en la carrera larga de este domingo (14.00h, DAZN) y supondrá alargar una de sus vueltas con esa long lap, lo que se traducirá en unos cuatro segundos extra. Ya en el box, Marini también vio la repetición. Sin la misma contundencia que su compañero Bezzecchi, se encogió de hombros ante las cámaras y zanjó el tema. “El problema es la falta de consistencia con las normas”, lamentó.

Binder y Zarco mueven ficha

En medio del coqueteo con Marc Márquez y su lio de asientos de cara a 2024, con cinco pilotos bajo contrato para cuatro motos, KTM anunció la renovación de Binder hasta 2026. El sudafricano de 28 años, el primer piloto de la academia de la marca de Mattighofen en completar el camino hasta MotoGP con los mismos colores, se convirtió en el primer ganador de la historia de la fábrica en la categoría reina en 2020. Desde entonces solo ha logrado otra victoria, bajo un aguacero de cuidado, en el mismo escenario que este fin de semana en 2021. En el juego de las sillas, Pol Espargaró, sexto a tan solo medio segundo de Miller en su segundo fin de semana de competición tras su grave accidente, mandó un contundente mensaje a la dirección. Ambos tienen contrato, pero alguien tendrá que caer para hacer hueco a Pedro Acosta.

Otro que movió ficha el sábado fue Johann Zarco, molesto por el trato recibido en Ducati a pesar de marchar quinto en la tabla. El francés de 33 años, el piloto de la historia con más podios (19) sin lograr una victoria, está ultimando los detalles para firmar por dos años por el equipo satélite de Honda para ocupar el puesto liberado por Álex Rins en su apuesta por Yamaha.

En otro día para olvidar, las Honda se pasearon sin pena ni gloria por las colinas austríacas. Márquez quedó 18º en parrilla y logró una décima posición que sabe a nada. Joan Mir, igual de perdido a pesar del nuevo paquete aerodinámico estrenado, quedó 12º sin notar mejoras aceptables en la moto.

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