El gran negocio del culto al cuerpo: los jóvenes asaltan los gimnasios y atraen a los fondos de inversión

El sector del ‘fitness’ recupera las cifras de 2019 gracias a una mayor afluencia de público y a la subida de precios. Los operadores retoman sus planes de expansión

Entrenar la fuerza es tendencia en los gimnasios. En la foto sala de musculación de un centro Go Fit.Pablo Tribello

Los gimnasios han recuperado su tono muscular. Las estimaciones apuntan que en 2023, por primera vez desde la pandemia, la cifra de negocio del sector superará la alcanzada en 2019: de 2.352 millones de euros, con datos de Deloitte. Parece mentira que no haya sido antes, al menos a tenor de lo que se ve por las calles de las grandes ciudades, donde la apertura de centros no deja de aumentar. Grandes, pequeños y medianos. Especializados o no. Los gimnasios surgen como setas casi en cualquier esquina. Con marcas como ...

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Los gimnasios han recuperado su tono muscular. Las estimaciones apuntan que en 2023, por primera vez desde la pandemia, la cifra de negocio del sector superará la alcanzada en 2019: de 2.352 millones de euros, con datos de Deloitte. Parece mentira que no haya sido antes, al menos a tenor de lo que se ve por las calles de las grandes ciudades, donde la apertura de centros no deja de aumentar. Grandes, pequeños y medianos. Especializados o no. Los gimnasios surgen como setas casi en cualquier esquina. Con marcas como Brookyn Fitboxing con más de 175 centros o VivaGym y Basic-Fit superando de largo el centenar.

Y es que, aunque más de la mitad de la sociedad española es sedentaria, la gente se ha concienciado de que la actividad física permite vivir más y mejor. Además, el público joven ha transformado los clubes en su punto de encuentro, justifica Mario Barbosa, consejero delegado de GOfit: “Entrenan con más frecuencia que antes y vienen en grupo”. Es una forma barata de disfrutar de su ocio.

“El sector vive su momento de mayor optimismo” desde la covid-19, destaca el informe de la consultora BDO, en el que el 87% de las empresas se declaran en una situación económica buena o muy buena, tras haber superado la pérdida de clientes (sobre todo de mayor edad) provocada por la pandemia. Hoy nueve de cada diez prevén que su afluencia aumente. Ya se está apreciando, dice Alberto García Chápuli, gerente de la Federación Nacional de Empresarios de Instalaciones Deportivas (FNEID): quienes practicaban deporte, después de la covid lo practican más, han pasado de 2,3 veces por semana a 3,7 veces.

Seguramente ese es uno de los grandes alicientes que está impulsando la concentración del sector, capitaneada por los fondos de inversión. “En el último año y medio ha habido muchas operaciones de compra y refinanciación protagonizadas por los fondos, que están muy activos”, asegura Alberto Puente, socio de Financial Advisory de Deloitte. Aunque sólo ha trascendido una operación de calado durante 2023 (la compra por parte de Basic-Fit, que ha declinado participar en este reportaje, de Mcfit y cinco clubes de Holmes Place), las transacciones cerradas en Europa durante 2023 han sido abundantes (por ejemplo, BestFit se hizo con Flexx Fitness y también con Five Star Fitness, NRG Fitness compró Health Clubs, ProFit Gym adquirió Smart-Fit...) y son un anticipo de las que se avecinan en territorio nacional, en opinión de Pelayo Novoa, socio de BDO. En España gran parte de los operadores están en manos de fondos desde hace años (VivaGym, Altafit, Forus, Beone, Supera...). Tenían que haber desinvertido pero la pandemia se lo impidió, dejando de inyectar dinero en unas cadenas con grandes planes de crecimiento, explica Novoa, que ahora buscan capital para reactivarlos.

Crecimiento

Así lo reconoce el responsable de GOfit, propiedad de Torreal y Mutua Madrileña, con 20 gimnasios y tres más en construcción (Tenerife, Turín y Milán) y 230.000 clientes. “Vamos a retomar la expansión que tuvimos que frenar con la covid. Queremos abrir dos gimnasios al año con una inversión media de unos 20 millones de euros por cada uno y estamos trabajando con Arcano en la búsqueda de financiación”, indica Barbosa. Su horizonte inversor son siete años y sus mercados objetivo España, Portugal e Italia. GOfit es una de las mayores cadenas del sector en el régimen concesional (el que más negocio genera, según BDO, con clubes grandes y cuya cesión de uso municipal suelen tener por 40 años, y donde algún fondo de infraestructuras se plantea entrar). En 2023 facturó 77 millones de euros, 10 más que un año antes.

Metropolitan es el líder de su segmento de mercado: los gimnasios premium, donde de momento los fondos de inversión no se están metiendo, según su director, Albert Soler. Con 21 clubes cuyo precio medio es de 90 euros y 82.000 socios, la firma invertirá 23 millones de euros en abrir nuevos gimnasios en Madrid, Galicia, Mallorca y Niza este año. Metropolitan, propiedad de José Antonio Castro, dueño de Hesperia, facturó 70 millones de euros el año pasado, 12 más que en el ejercicio precedente.

Estos ambiciosos planes no son comparables con los que manejan las cadenas de gimnasios de bajo coste, el segmento con más tirón en los últimos años y cuyos centros suelen ser de menor tamaño. Por ejemplo, Basic-Fit, que cuenta con 140 clubes, pretende abrir entre 450 y 700 más de cara a 2030. Fitness Park prevé una quincena de inauguraciones este año y VivaGym ha anunciado al menos una decena. Además se espera el desembarco de la mayor cadena de gimnasios low cost del mundo: la estadounidense Planet Fitness, que quiere abrir 300 centros.

El gran bum que viven los clubes de bajo coste, beneficiados por la crisis inflacionista, les ha llevado a elevar los precios, señala Novoa, de manera que si hace 10 años cobraban de media 20 euros mensuales ahora perciben 30. Y el 86% de los empresarios entrevistados por BDO espera que este año los precios de los abonos continúen subiendo.

Con 5,5 millones de usuarios en los gimnasios y centros deportivos privados españoles y 2.100 millones de facturación en 2022 (último dato disponible), además del rejuvenecimiento de los usuarios y su mayor afluencia a los clubes, hay otras tendencias que se han abierto paso tras la pandemia. Hoy los usuarios prefieren la fuerza a las máquinas, hacen pesas por encima de todas las cosas, si bien las clases de cuerpo-mente mantienen su alta demanda, según García Chápuli. Las redes sociales son un elemento más en el gimnasio, pues “mucha gente que viene con su móvil y hace los ejercicios siguiendo a su influencer preferido”, agrega. Y han desaparecido buena parte de los clientes que pagaban el abono pero no iban al club. Si antes superaban el 20% ahora son como mucho el 5%, indica Soler. Según Puente, España se ha recuperado más rápido que otros mercados europeos porque el deporte tiene un concepto social más acusado.


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