TODAS LAS CLAVES PARTE II

Cómo construir una vida desde la cárcel

Pablo Ibar nunca ha navegado por Internet. Cuando lo detuvieron no existían teléfonos con conexión ni redes sociales. Nunca ha dormido con su esposa, con la que se casó con un cristal por medio, sin tocarse. Mientras estaba encerrado en el corredor de la muerte, Tanya ha tenido dos hijos.

Dice Pablo Ibar que él no era ningún angelito, que se juntó con malas compañías, pero que no cometió el triple asesinato de junio de 1994 por el que fue condenado. «Yo me agarro a la esperanza. El saber que soy inocente es lo que me mantiene cuerdo. Además, yo tengo una familia, y eso es algo fundamental».

Estas son las personas que llevan 25 años junto a Pablo Ibar. Descubre a los actores que les encarnarán en la serie que se estrena el 13 de septiembre sobre el caso.

PABLO IBAR

«No recuerdo qué se siente al estar libre. Hasta en mis sueños estoy preso. Si sueño que estoy con mi familia, hay un oficial detrás diciendo que tengo que volver a la celda. (…) Mentalmente sigo siendo un chico de 22 años, no un hombre de más de 40, porque no he vivido. Mi vida paró en 1994.»

Miguel Ángel Silvestre Actor

En julio de 1994 Pablo Ibar, de 22 años, fue detenido durante el asalto a una vivienda en Miami Dade. Su compañero de piso, Álex Hernández, le había pedido que lo acompañara a reclamarles a unos familiares suyos el dinero para liberar a su madre, condenada por vender la droga que esos parientes le suministraron. Se formó un tumulto y llegó la policía. Y, cuando los detectives Paul Manzella y Craig Scarlett capturaron a Pablo, creyeron reconocer en su rostro el mismo que registró la cámara de seguridad de la vivienda de Miramar donde dos asaltantes habían asesinado a Casimir Sucharski, Sharon Anderson y Marie Rogers. Fue acusado y condenado —sin ninguna prueba física en su contra— por el triple asesinato. Nunca ha salido de la cárcel.

Tanya Ibar Esposa

Marisé Álvarez Actriz

“Yo creo que cada uno fabrica su felicidad. No voy a permitir que este proceso, que el Estado de Florida, decida si voy a ser feliz o no. Siempre se lo digo a Pablo”

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Cándido Ibar Padre

Ramón Agirre Actor

“Cuando vas a verlo vas contento. Lo más difícil es salir. Tengo que continuar luchando. Esto no es el final. Todo empieza otra vez”

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Mª Cristina Casas Madre

Laura de la Uz Actriz

“¿Cándido? Han detenido a Pablo. Se lo llevan a Miramar. Lo quieren mezclar con otro caso…”

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Michael Hermano

Pau Poch Actor

“Ser hermano de un condenado a muerte es un problema. Cuando alguien me conoce lo primero que hace es buscar mi nombre en Google. Con los años, he ido dejando de dar explicaciones”

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Alvin & George Suegros

Cristina Soler y Vladimir Cruz Actores

“Mamá, esa mañana Pablo estaba conmigo. No voy a dejar que muera por algo que no hizo”

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Benjamin Waxman Abogado

Nick Devlin Actor

“Siento una presión tremenda, la llevo sobre los hombros desde hace una década. Me veo como algo más que un abogado. Defender la vida de un hombre es una responsabilidad tremenda”

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Una esperanza para Pablo Ibar

Joaquín José Martínez, el español que se salvó del corredor de la muerte, revive su pesadilla. “En ningún momento nos debemos olvidar de Pablo, pero sí es un alivio saber que a ese corredor no vuelve. No os podéis imaginar lo que es el corredor de la muerte”

Ahora vive en Alberic, Valencia, feliz padre de familia numerosa. Pero Joaquín José Martínez pasó tres años en el corredor de la muerte en Florida (EEUU). Fue el primer europeo absuelto, su caso llegó a Bruselas e intercedieron por él personalidades como el rey Juan Carlos I o el papa Juan Pablo II. Desde que salió en 2001 ha peleado con denudo por la abolición de la pena capital, viajando para dar testimonio por todo el mundo. El caso de Pablo Ibar es muy importante para él, lo siente casi como propio. “Cándido, el papá de Pablo, estuvo sentado junto a mis padres durante mi segundo juicio. Y cuando veo la cara de Cándido veo a mi padre. Esa familia se merece mucho más. Yo estuve solo tres años, él 16. Sin Tanya, sin su familia, se habría rendido. Estoy convencido de que es cuestión de tiempo: tendré a Pablo aquí conmigo, y las charlas que doy contra la pena capital las haré con Pablo a mi lado”.

EN EL CORREDOR DE LA MUERTE

Los cuerpos sin vida de un hombre y dos mujeres aparecen en una casa de un tranquilo barrio de Miami. Han sido acribillados a balazos. En la propia escena del crimen, la policía descubre una cámara de vídeo que contiene la grabación del asesinato.

Esta grabación será la pista principal en la investigación: en ella se ve el rostro borroso de uno de los atacantes. Tres semanas después, en una comisaría de otro distrito, un oficial cree reconocer esa misma cara borrosa cuando ve a Pablo Ibar, un español arrestado por un altercado con armas. Sin embargo, Pablo jura que no tiene nada que ver con el asesinato. Ninguna prueba encontrada en la escena del crimen es concluyente ni incriminatoria... pero no. Pablo Ibar es juzgado y condenado a muerte. Esta es la historia de una familia que nunca se ha rendido. La lucha de un hombre durante 25 años para demostrar su inocencia.