Dina Boluarte llama a una “tregua nacional” ante una nueva movilización en Lima

La presidenta desliza la teoría de que los manifestantes de Puno no murieron por disparos de las fuerzas de seguridad mientras las protestas vuelven al centro de la capital

La presidenta de Perú, Dina Boluarte, este martes durante una comparecencia.
La presidenta de Perú, Dina Boluarte, este martes durante una comparecencia.CRIS BOURONCLE (AFP)

Pidió disculpas tres veces ante la prensa internacional y llamó a una “tregua nacional”. Dijo en más de una ocasión que le duele la muerte del medio centenar de manifestantes durante el mes y medio que lleva como presidenta de Perú. Aseguró que es una “mujer provinciana, víctima del odio y la venganza, que solo quiere trabajar con las manos limpias sin robarle un sol al Perú”. Pero al mismo tiempo la presidenta Dina Boluarte remarcó este martes que las protestas son “azuzadas por grupos radicales que tienen una agenda política y económica basada en el narcotráfico, la minería ilegal y el contrabando”.

La intervención de la mandataria se produjo horas antes de una marcha, convocada para esta tarde, a la que se sumaron la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) y nuevas caravanas de manifestantes de las regiones de Cajamarca, Apurímac, Lambayeque y Puno, algunos de los departamentos más golpeados por la represión. Boluarte habló durante más de una hora y repitió varias veces las palabras diálogo, paz y unidad. Su mensaje central fue el llamado a una tregua para entablar mesas diálogo que resuelvan el conflicto y puedan restablecerse el desarrollo del país. Boluarte, además, comunicó que el Gobierno ha formado una Comisión Multisectorial para acompañar a los familiares de las víctimas con un apoyo económico que no precisó y con un soporte psicológico para superar las pérdidas. Y enfatizó que su mandato reconoce el derecho a la protesta: “Yo también he salido a marchar por justas luchas laborales y estudiantiles, pero las protestas no pueden venir acompañadas de violencia, destrozos y muerte”.

Después de realizar una cronología sobre cómo se iniciaron las movilizaciones, Dina Boluarte se centró en los acontecimientos del 9 de enero en la ciudad de Juliaca, donde una veintena de manifestantes fallecieron por proyectiles de armas de fuego, en los exteriores del aeropuerto Inca Manco Cápac. Boluarte lanzó la teoría de que los manifestantes no habrían fallecido por disparos de las fuerzas del orden sino por los mismos civiles. “Hay videos donde al parecer uno de los señores agarra una huaraca, y no, es un arma. No es la Policía la que ha disparado. Los fallecimientos no ocurrieron donde estaba concentrada la Policía, sino en las inmediaciones de las calles”, dijo para luego agregar: “La mayoría de los impactos fueron con un arma artesanal denominada Dum Dum. Los agentes no usan esas armas letales”.

Cuando le preguntaron sobre la represión desproporcionada de parte del Estado, Boluarte se erizó e hizo hincapié en que el principal propósito de los efectivos es la seguridad de todos los peruanos, y que eso está por encima de una región en particular. “¿Qué hacemos frente a las amenazas? ¿Dejamos que nos quemen vivos como quemaron al policía en Puno y que incendien nuestras casas? Tenemos que proteger la vida de los 33 millones de peruanos. Puno no es el Perú”, subrayó.

Acerca del gran operativo policial que irrumpió violentamente el último sábado en el campus de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), la presidenta Dina Boluarte ofreció disculpas no por el hecho, sino por la manera en que sucedieron los acontecimientos. Durante tres días grupos estudiantiles tomaron la casa de estudios con el propósito de darle refugio a los manifestantes que llegaron de la sierra sur del país. En la intervención se detuvieron a 193 personas sin la presencia de fiscales ni de la Defensoría del Pueblo. “Quizá la forma no fue la adecuada y por eso pido disculpas. Pero no hubo ningún herido y luego fueron liberados. La Policía intervino por la propia vida de los estudiantes, porque no se sabía quiénes habían ingresado y no podíamos garantizar qué podía pasar dentro de la universidad”, explicó.

En otro momento de su conferencia de prensa, Boluarte acusó a Pedro Castillo de la convulsión social del país. Como se recuerda, el 7 de diciembre Castillo dio un Golpe de Estado fallido e intentó asilarse en la embajada de México, justo cuando debía comparecer ante el Congreso por un tercer pedido de vacancia. “Victimizarse ha sido su mejor forma para salir del gobierno y no responder a las 57 carpetas fiscales que tiene en su contra por actos de corrupción. Aquí no hay ninguna víctima, señor Castillo. Aquí hay un país que se desangra por su irresponsabilidad”, dijo. Dina Boluarte, además, remarcó que no piensa atornillarse en Palacio más allá del tiempo que debe cumplir antes de las nuevas elecciones generales.

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Finalmente, la sucesora de Castillo, dejó entrever que la crisis se debería a fuerzas paramilitares bolivianas. “En este año y cinco meses de gobierno me pregunto: ¿acaso se ha preparado toda esta fuerza paramilitar? (...) Por la frontera con Bolivia, los Ponchos Rojos han traído estas armas artesanales Dum Dum”, dijo. Los Ponchos Rojos son una milicia aymara relacionada con el expresidente Evo Morales, a quien hace un par de semana se le ha prohibido el ingreso al territorio peruano indefinidamente. Este miércoles Dina Boluarte sostendrá una reunión con la Comisión Permanente de la OEA, quienes están muy preocupados por lo que acontece en el Perú.

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Sobre la firma

Renzo Gómez Vega

Periodista y escritor. Ha escrito en los medios peruanos 'El Comercio', 'La República', el semanario 'Hildebrandt en sus Trece' y 'Salud con Lupa'. Fundador de la revista digital 'Sudor'.

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