Elon Musk intenta convencer al jurado de que él siempre tiene la “financiación asegurada”

El magnate declara por tercera vez en el juicio por su tuit engañoso sobre una posible opa sobre Tesla

Elon Musk a la salida del juzgado de San Francisco tras declarar este martes por tercer día en el juicio sobre Tesla.
Elon Musk a la salida del juzgado de San Francisco tras declarar este martes por tercer día en el juicio sobre Tesla.Benjamin Fanjoy (AP)

Elon Musk ha tenido que admitir que no tenía nada firmado, que ni siquiera se había hablado de cifras con los inversores, pero asegura que cuando escribió en un tuit que tenía “la financiación asegurada” para lanzar una opa a 420 dólares por acción para excluir a Tesla de Bolsa, lo hizo porque estaba convencido de ello. Es más, según ha explicado al jurado este martes en un juzgado de San Francisco, él nunca ha tenido problemas para lograr dinero.

“Todas las rondas de financiación que he tenido han sido sobresuscritas”, ha declarado este martes ante un tribunal federal de San Francisco en respuesta a las preguntas de su propio abogado, según declaraciones recogidas por Bloomberg. “Para mí no es un problema recaudar dinero. He hecho un buen trabajo para los inversores y si haces un buen trabajo, te dan dinero”, ha añadido.

Musk ha recibido una demanda colectiva de accionistas que se vieron perjudicados por ese tuit del 7 de agosto de 2018 al creer que iba a haber esa oferta, pues compraron acciones y acabaron perdiendo dinero cuando no hubo ni financiación ni opa y Musk reconoció que Tesla seguiría cotizando en Bolsa. El juez ha dejado sentado que esa declaración (por la que ya fue sancionado por la Comisión de valores y Bolsa y tuvo que dejar la presidencia de Tesla) era falsa y lo que se discute es si tenía ánimo de engañar, si afectó a la cotización y si los inversores sufrieron pérdidas con ello.

El magnate, sin embargo, sigue defendiendo que lo que hizo al escribir ese tuit y otros más que daban la impresión de una opa inminente era lo correcto. Asegura que lo hizo al saber que el Financial Times iba a publicar que el fondo soberano saudí, uno de los socios con quien negociaba, tenía planes de comprar entre el 3% y el 5% de Tesla y temía que se filtrasen los planes de excluir a la empresa de Bolsa. Tuitear era, según ha defendido en el juicio, “la vía más democrática” de comunicarse con los pequeños accionistas.

Durante sus declaraciones, Musk ha defendido que en caso de necesidad podía vender acciones de SpaceX (un argumento que ha incorporado a su defensa a última hora), como ha tenido que hacer con los títulos de Tesla para comprar Twitter. Pero ha subrayado que además contaba con el fondo soberano saudí, con el apoyo de Goldman Sachs y con su capacidad para captar dinero de otros inversores, así que para él la financiación estaba asegurada.

Él y su abogado han enseñado este martes un mensaje de un banquero de Goldman Sachs, Dan Dees, en el que elogiaba la carta que había publicado Musk en la web de la empresa hablando de la posible operación: “Tu carta de hoy me ha parecido excelente. Muy clara. En GS estamos a la espera y listos para ayudar. Llámame para lo que sea - 24/7″, le escribió en un mensaje enviado por correo electrónico.

“JP Morgan me odia”

Durante el interrogatorio, también ha salido a colación su mala relación con JP Morgan, el mayor banco de Estados Unidos, después de que le rechazase una petición de financiación en Tesla. “Retiré todos los negocios de banca comercial de JP Morgan, lo que, por decir lo menos, hizo que JP Morgan odiara a Tesla y a mí”, ha dicho.

Elon Musk se sube en un coche tras salir de declarar en el juzgado.
Elon Musk se sube en un coche tras salir de declarar en el juzgado. GEORGE NIKITIN (EFE)

En su tercera jornada de declaración, el fundador y todavía primer ejecutivo de Tesla ha subrayado también que su tuit decía que estaba “considerando” presentar la oferta, no que fuese un asunto cerrado. “Eso es lo que uno quiere decir cuando dice que lo está considerando, que se lo está pensando, pero no ha tomado una decisión al respecto en un sentido u otro”, ha declarado.

En días pasados ha intentado desvincular los movimientos de la acción de Tesla de su tuit: “Solo porque tuitee algo no significa que la gente se lo crea o actúe en consecuencia”, dijo, aunque la evidencia parece mostrar que el mercado se movió por su célebre tuit.

Por eso, en su declaración de este martes, su estrategia se ha centrado más en que no tenía ánimo de engañar: “No tenía ningún mal motivo”, ha dicho. “Mi intención era hacer lo correcto para todos los accionistas”, ha añadido.

También se ha defendido en el otro frente, el de las pérdidas de los supuestos perjudicados. Aunque puede haber inversores que cerraran sus posiciones con pérdidas, quienes comprasen en 2018 acciones y las mantengan hoy habrían ganado mucho dinero. Los 420 euros por acción de entonces equivaldrían a 28 dólares por cada una de las actuales acciones, ya que ha habido dos desdoblamientos.

La compañía ha subido mucho más que eso en Bolsa. Llegó a superar los 400 dólares en 2021 e incluso después del desplome de 2022, ahora cotiza por encima de los 140 dólares, así que los accionistas que comprasen entonces y no hayan vendido, han quintuplicado su dinero. “Habría sido la mejor inversión en bolsa”, ha dicho Musk. Le han preguntado si lamentaba que algunos inversores hubieran perdido dinero a causa de sus tuits. “Desde luego, nunca quiero que un inversor pierda dinero, y si lo perdiera basándose en ese tuit, obviamente me entristecería”, ha contestado, pero ha matizado: “Los inversores compran y venden acciones en Bolsa todo el tiempo. En conjunto, lo han hecho extremadamente bien”, en referencia a sus accionistas.

El magnate sostiene que al final se inclinó por no lanzar una oferta porque los pequeños inversores “dijeron que preferirían que Tesla siguiera cotizando”. “Sentí que era importante responder a sus deseos”, ha añadido.

El juicio continúa con otros testigos, pero Musk ha terminado de declarar este martes. En las sesiones anteriores había entrado y salido del juzgado en un Tesla con los cristales tintados. En su despedida, se ha dejado fotografiar por primera vez.

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Miguel Jiménez

Corresponsal jefe de EL PAÍS en Estados Unidos. Ha desarrollado su carrera en EL PAÍS, donde ha sido redactor jefe de Economía y Negocios, subdirector y director adjunto y en el diario económico Cinco Días, del que fue director.

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